2.3.2. El Estado Socialista

"La izquierda no puede morir"

"Yo creo que la izquierda no puede morir. Es una "idea generosa" de intelectuales. Una sociedad de explotación puede empeñarse en vencer el pensamiento y los movimientos de izquierda e incluso reducirlos a la impotencia, pero ella no los aniquilará jamás, pues es ella misma la que los suscita"

Jean Paul Sartre, junio de 1965.

 
Las enormes desigualdades e injusticias provocadas por el capitalismo durante la I Revolución industrial y, especialmente, en los comienzos de la II, junto a la pasividad (connivencia) del Estado ante dichas injusticias, dieron origen a toda una serie de movimientos revolucionarios de izquierda, que protagonizarían las revoluciones obreras de finales del siglo XIX.
 
A diferencia de las revoluciones liberales, la case social impulsora de dichos cambios es el "proletario" (mundo obrero).
 
Resulta del todo imposible entender el "porqué" de dichos movimientos revolucionarios, si desconocemos la situación real en la que se encontraban los proletarios a comienzos de la II Revolución industrial.
El siglo XIX es el siglo de la revolución industrial, grandes masas de población se trasladaron desde el campo a las incipientes ciudades industriales en busca de una vida mejor. Como ya no eran siervos, como eran hombres libres, pudieron firmar libremente contratos de trabajo en virtud de los cuales trabajarían setenta (o más) horas de trabajo en una fábrica en condiciones pésimas para sustentar a su familia, a su prole (así nacieron los proletarios).
La verdad era que un esclavo de la antigua Roma vivía bastante mejor que un proletario (libre, ¡eso sí!) europeo de mediados del siglo XIX. La libertad política se había convertido en una trampa.
En el Antiguo Régimen el noble era responsable del bienestar de sus siervos, ahora el proletario podía morirse de hambre y nadie era responsable de su situación proletariado

Para saber más...

Por revoluciones obreras o proletarias se entiende aquella revolución de izquierdas, con la que se aspira a la llegada del proletariado al poder. Ello supondría la caída del Estado burgués (Estado capitalista), de la burguesía y la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, estableciendo a los proletarios como la nueva clase dominante. Con los proletarios en el poder se daría paso fase de gobierno socialista conocida como la dictadura del proletariado, en la que los medios de producción pasarían a ser de propiedad comunitaria, para después llegar finalmente al comunismo, etapa en la que la sociedad vive sin clases sociales y sin Estado.