3.5. Tipos de Estado de Bienestar.

Existen tantos tipos de Estado de Bienestar como países con este modelo de Estado. Aquí nos limitamos a seguir una clasificación ya clásica, distinguiendo entre tres grandes tipos.

1. La forma liberal o residual de Estado de Bienestar:
  • Correspondería a países como Estados Unidos, Canadá y Australia.
  • En este modelo el Estado juega un papel "subsidiario" o secundario, de cara al objetivo de satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos, y las instituciones públicas intervienen cuando los mecanismos "naturales" o tradicionales -la familia y el mercado- fallan o son insuficientes.
  • La intervención estatal es mínima, las prestaciones sociales reducidas (sólo para los "pobres") y la redistribución de la riqueza un objetivo muy secundario.
  • Los programas sociales sólo cubren a la población más pobre, los subsidios de desempleo son escasos y duran poco; la sanidad es mayoritariamente privada, con programas públicos sólo para los jubilados y gente con renta muy baja.
2.- El tipo "institucional" o socialdemócrata.
  • Es el caso de Suecia, Noruega, Finlandia...
  • Se los denomina "Estados de bienestar intervencionistas fuertes". El Estado se encarga de garantizar la práctica totalidad de las necesidades básicas de los individuos.
  • La intervención estatal es muy alta, su prioridad es la redistribución de la renta y la igualdad de oportunidades. Los programas sociales están bien financiados y cubren a toda la población con unos servicios públicos excelentes.
  • En cuanto al mercado de trabajo, la regulación es escasa con despidos baratos, pero el subsidio de desempleo alto (aunque sólo se recibe mientras se busca empleo y puede reducirse si se rechazan ofertas) y las agresivas políticas de inserción laboral compensan esta vulnerabilidad.
3.- Modelo continental europeo o cristiano demócrata.
  • Es el caso de Alemania, Francia, Italia...
  • Alta intervención estatal (mercado de trabajo, políticas de empleo...) pero escasa o limitada redistribución de las riquezas.
  • Los programas sociales cubren a toda la población; sin embargo en muchas ocasiones el nivel y la cuantía de estos, dependen de las contribuciones realizadas anteriormente (el dinero a recibir por desempleo, por ejemplo, está en relación a lo que se cobraba antes, al igual que las pensiones). La calidad de los servicios públicos está lejos de ser excelente.
España está en un grupo especial, junto con Portugal y Grecia, países democráticos que salieron a partir de la década de los 70, de dictaduras ultraconservadoras. En esencia, se parece a los sistemas cristianodemócratas, aunque es más limitado que estos (menos gasto social, por ejemplo).

Ampliación

La clasificación anterior se basa en la establecida por Esping-Andersen, al distinguir entre el modelo "beveridgiano", el bismarckiano y el sueco. A partir de estos elementos se puede hablar de los "tres mundos" del capitalismo de bienestar:
  • Sistemas de ayuda o beneficencia, como el norteamericano. Allí el "welfare" consiste sobre todo en ayuda a los pobres que demuestren carecer de medios. La seguridad social (pensiones) y la sanidad tienen una importancia secundaria o son marginales. Con el tiempo, los principales usuarios del sistema han terminado siendo las madres solteras.
  • Sistemas contributivos o bismarckianos, como el alemán. Su núcleo es la seguridad social (sanidad y pensiones), siendo la beneficencia marginal. Los principales interesados en el sistema son los trabajadores y sus organizaciones sindicales.
  • Sistemas de ciudadanía o sistemas marshallianos, como el sistema sueco. Al considerar las prestaciones sociales un derecho ciudadano, se funden en él las pensiones, la sanidad y la beneficencia, que se financian del mismo modo: a través de los impuestos generales.
(Tomado de la "Revista Análisis Económico")